La vida es como una maquina en una feria, te empeñas tanto en querer sacar un regalo de esa maquina que no te fijas en los pequeños detalles que hay a tu alrededor, no te fijas en aquella chica a tu lado que espera su turno en jugar, no te fijas en aquel niño al cual se le acaba de caer su helado, pero en aquel instante en el que juegas tu última carta, tu última moneda te percatas que es demasiado tarde, ya no queda nada, no hay feria, no hay chica, no hay regalo, solo tú y la soledad.
Seritzen.
La decepción es aquella inmensa tristeza que recorre cada centímetro de tu cuerpo, es aquello que se apodera de ti y no te permite salir, ya forma parte de ti, la decepción va y viene en rachas de altos y bajos pero siempre está ahí, esperando a aparecer para atraparte vivo y no dejarte salir jamás.
Seritzen
El amor es algo pasajero, siempre te termina lastimando, terminas llorando, lamentándote y sufriendo, puedes pasar muchos momentos con esa persona pero solo son eso, momentos. El recuerdo tortura y nos hace sentir vivos al mismo tiempo pero es la misma razón que nos mantiene como estamos.
Seritzen.
Y fue ahí… ese momento en el que tus manos rozaban suavemente mi piel, fue el instante en el que cada uno de mis sentidos se avivaron, fue ahí cuando trazabas el contorno de mi cuerpo con las yemas de tus dedos y detrás de ello dejabas un camino de besos… con el cual con cada delicado beso que me dabas sanabas cada herida que a tus ojos no eran visibles…
Seritzen.
No me hagas esto más difícil, duele decir adiós, duele dejarte ir, duele inmensamente dentro de mí pero por fuera no demuestro nada. Quiero gritar mientras pienso en todo lo que pasamos… fue muy cruel nuestro amor pero tarde o temprano pasará.
Seritzen